11 cosas que hubiera deseado saber antes de ser mamá

8 mayo 2018 | Por: Cintya Ruz

La directora de moda de la revista Harper´s Bazzar, Kerri Pieri, recientemente se convirtio en mama de una hermosa bebe llamada Lila, y compartió su experiencia y consejos los cuales nos encantaría compartir contigo.

Poco tiempo después de enterarme que estaba embarazada, comencé a leer, investigar y prepararme física, intelectual y emocionalmente sobre este tema llamado “maternidad”, pero no fue hasta la llegada de Lila hace nueve meses, que me di cuenta toda la información que se queda fuera de los libros, cosas como: Estar embarazada, que pasa realmente en el hospital, y las altas y bajas que sientes con esos kilitos de más. Estas son las 11 cosas que me diría a mí misma si pudiese volver el tiempo atrás:

1.Los días previos a dar a luz son muy extraños

Pocas veces se tiene la oportunidad de estar consiente de un gran evento que cambiará tu vida, normalmente los grandes cambios te toman por sorpresa. Sabía que el cambio venía, pero no sabía exactamente como sería o como se sentiría, e incluso en quien me convertiría y esperar a que todo suceda requiere mucha paciencia.

Solo 1 de cada 30 mujeres, da a luz en la fecha real estimada, luego entonces, cuando estas embarazada, es alrededor de un mes completo en el que “podrías” entrar en trabajo de parto, en mi caso, en algún momento durante julio.

Mamá

2. Un bebé hará lo que tenga que hacer

Hice mil cosas como acupuntura y yoga, todo en nombre de tratar de que mi bebé se volteara en la posición correcta para dar a luz naturalmente.

Ella tenía su pequeña cabeza justo en mi costilla. Yo estaba convencida de que se voltearía casi al final, pero el final llegó, la fuente se rompió a las 4 a.m. en el día programado. Cuando llegué al hospital me negaba a la intravenosa porque estaba convencida de que no sería necesario entrar a cirugía.

Sin hacer largo el cuento, el ultrasonido reveló que la bebe estaba exactamente donde había estado siempre. Cinco horas después yo estaba en cirugía, acostada en una mesa de operación, sin la necesidad de pujar. Un pequeño humano saldría de tu cuerpo y tú te sentirías terrible (pero también eufórica), en una palabra “irreal”.

3. NO puedes planear realmente tu experiencia de dar a luz

Yo no era una mujer que quisiera una cesárea, estaba enfocada en tener un parto natural. Tenía un abdomen que me encantaba, hice meditaciones previas en la tina para prepararme y estar calmada durante el parto, había practicado diferentes ejercicios, y estaba lista para usar mi mente y cuerpo para disminuir el dolor.

Durante el parto quería hacer muchas cosas sobre las que investigue, no quería tener medicamentos y sobre todo, quería dejar el hospital cuanto antes.

En vez de ello nada sucedió como esperaba. Me pusieron la epidural, estuve por 2 noches más después de dar a luz, y cada nueva enfermera trataba de llevarse al bebé al cunero y yo tuve que explicar a cada una que quería que estuviese en la habitación. Sentía que tenía muy poco o casi nada de control durante todo el proceso.

4. El comentario a las nuevas mamas “Pero todo vale la pena”

Definitivamente daría la vida por mi bebé, pero si me preguntas como me siento, te diré que adolorida e incómoda después de la cirugía. Y no necesariamente quiero oír que alguien diga “pero todo vale la pena”.

Sé que valió la pena, y yo lo elegí, y lo volvería a hacer, pero no necesito que la amiga de mi hermana me lo diga.

Una colega y nueva mamá recientemente me conto su historia de parto, en la cual tuvo un gran sangrado y casi muere dando a luz; la historia desgarradora fue rápidamente seguida por la brillante y necesaria frase “pero todo vale la pena”. Tenía ganas de decir, está bien, sé que tuviste miedo o dolor, pero eso no tiene nada que ver con tu maternidad o cuanto darías porque tu hijo esté bien. La cultura actual hace sentir que las nuevas mamas no pueden emitir ninguna queja porque parecen malagradecidas.

Además, no minimicemos el hecho de que existe una cifra de mortalidad materna al dar a luz. Tenemos que dejar de hacer sentir a las mujeres que su dolor es algo por lo que necesitan disculparse.

Toda vale la pena

5. Amor era solo una palabra antes.

No tenía idea que se pudiese amar tanto a alguien. Comparo el sentimiento con el tener un juguete nuevo del cual nunca jamás te cansas, ya van 10 meses y la amo más cada día. Ella se va haciendo una persona diferente día a día. Es una locura que tan conectado te puedes sentir a una persona que no puede comunicarse verbalmente contigo. Es impresionante como crece y se desarrolla tan rápido, que incluso me siento triste de que los días de acurrucarnos tengan que llegar a su fin.

Todo el mundo dice que el tiempo pasa volando, y es que tú bebe cambia tan rápido que hace todo parecer a híper velocidad. Pero ahora entiendo porque las mujeres siguen teniendo bebés, si me hubieras preguntado acerca de bebé número 2 dos meses después de dar a luz a la primera, cuando dar pecho era aún una tarea en la que era imposible ser experta, cuando me despertaba cada dos horas en la noche; pero ahora lo pienso y en un año o dos seguro, no hay prisas. Y probablemente con la ayuda de una enfermera por las noches la próxima vez.

6.Realmente aprecias más a las personas que valen la pena.

Yo fui increíblemente afortunada, al confirmar que mi esposo es un padre naturalmente, un papá oso por completo. Mis mejores amigas aparecieron cuando las necesité, y mi familia viajo miles de kilómetros para pasar aún unas cuantas horas o días con Lila, y mi mama y yo nos hemos vuelto más cercanas de lo que nunca imaginamos.

7. Ser una “mamá fashion” no es “maternidad aspiracional”

Creo que fui suficientemente afortunada de poder pasar semanas con mi esposo y familia, cuando Lila llego a nuestras vidas, esas primeras semanas me la pasé en pants y una playera para amamantar fácilmente, era todo menos fashion, pero por supuesto, esas primeras semanas eran acerca de hacer lazos profundos, y ser fuente de comida y comodidad para un nuevo ser humano.

Creo que no me imaginaba que no necesitaría vestidos y tacones después del parto así que separe muchos, muchos para estar en la casa, pero tengo que admitir que los use en pocas ocasiones para sentirme yo misma otra vez.

La forma en la que me visto es gran parte de mi identidad. Si el maquillaje, la literatura, ver televisión o cualquier cosa es parte de la tuya, permítete un poco de lo que te gusta algunos minutos al día en los primeros meses, esto te ayudará a conjugar tu pasado con el presente que vives, en una buena manera. Tratar de lucir lo mejor posible no era sobre montar un show o pretender que así debería ser la maternidad, sino que para mí fue redefinir mi identidad.

mama fashion

8. La llegada de un bebé es una perfecta razón para desconectarte de las redes sociales.

Después de dar a luz no toque mi celular por al menos dos semanas, y después lo use lo mínimo posible. No tenía interés en compartir este tiempo con nadie más que las personas cercanas a mí. Me mantuve tranquila y únicamente leyendo cosas que me ayudasen personalmente, solo me arrepiento de no haberme mantenido más tiempo en este estilo de vida.

9. La alimentación materna, edición extenuante

¿Porque nadie me dijo que el bebé te trataría como tu coach del gym durante la alimentación materna? Básicamente, el bebé puede insistir (es decir: llorar sin lograr calmarlo), al querer comer constantemente por horas sin fin, o por varios días o incluso semanas.

Yo estaba mentalmente preparada para alimentarla cada 2 o 3 horas, pero esto fue más allá. Terminé literalmente buscando información en internet, foros de mamás, sitios sobre alimentación materna y todos terminaban en “ten calma y sigue”, en otras palabras, “tu bebé es tu jefe”, y lo mejor solo es respirar profundo y continuar. Mi doctor me aseguró que esto era normal y que dejara de googlear (si claro, dile a una nueva mamá que deje de hacerlo jajaja).

10. La culpa es real

Regresé a trabajar después de algunos afortunados meses de estar en casa. El primer día llore histéricamente en el elevador cuando un compañero me pregunto cómo estaba el bebé.

Las primeras semanas me sentí completamente desplazada, pero al igual que todo, aprendes a adaptarte. Amo lo que hago y a las personas que trabajan ahí, pero también extrañaba estar con mi bebé todo el día.

Actualmente estoy en la idea de enfocarme donde me encuentre, trabajando duro y eficientemente, y luego manteniendo mi teléfono y mi computadora apagados cuando llego a la casa hasta que Lila se duerma.

11. No puedes saber qué clase de mamá serás

Antes de dar a luz, compre muchos libros sobre como entrenar al bebe para dormir con la firme intención de cumplirlo, igual dije que alimentaría a mi bebé sin presión, pero después de que Lila nació, esto de dejarla llorar me aterrorizaba y me presionaba muchísimo para amamantar. Actualmente después de 9 meses en ello, espero llegar al año, pero quiero decir que hay millones de formas de ser una mamá maravillosa, solo que no sabía cómo sería para mí.

bebe

Referencia: harpersbazaar

Fotografías adjuntas por Amy Hanen.

 Cintya Ruz

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